Desde que el
domingo por la mañana fue encontrado el cadáver de un
hombre en las ruinas de una fábrica de cemento de Aldea
Moret, agentes del Cuerpo Nacional de Policía han estado
realizando investigaciones para lograr saber quién era
el fallecido, que no tenía documentos personales en sus
ropas por los que pudiera ser identificado.
Tras realizarle la autopsia se pudo saber que había
muerto por causas naturales.
Los agentes intentaron identificar el cadáver, que
pertenecía a un hombre de unos 45 a 50 años, con el pelo
negro y la barba cana, que medía 1,75 metros, aunque
parecía más bajo ya que andaba algo encorvado, y tenía
numerosos tatuajes.
Tatuajes
En el brazo derecho está tatuada la frase 'Amor
de madre' y en el antebrazo una rosa que casi cubre el
antebrazo.
En el antebrazo izquierdo está tatuada una sirena.
También hay una cabeza de un camello, el signo del
dólar, la circunferencia del ying y el yang y otros
tatuajes borrosos por el paso del tiempo.
Ayer por la tarde, la Policía Nacional lograba
identificar el cadáver.
Era de Francisco Cruz Gámez, nacido en el pueblo
sevillano de Villanueva del Río y Minas el 24 de enero
del 1960. Había vivido en Plasencia, en la calle Viriato,
y tenía antecedentes penales por pequeños robos.