La construcción del pantano de Melonares no beneficiará sólo a Sevilla y su área metropolitana, sino también a cuatro municipios de la Sierra Norte: Almadén de la Plata, Castilblanco de los Arroyos, El Pedroso, y Cazalla de la Sierra. Los cuatro, en mayor o menor medida, se vieron afectados directamente por unas obras que requirieron la expropiación más de mil hectáreas a las que habría que sumar las 1.400 del parque natural de la Sierra Norte.
La puesta en marcha del proyecto, recuerda Juan Saura, director técnico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), casi coincidió con una modificación de la Ley de Aguas de 1985 que se aprobó en 1999 y que obligaba a la restauración socioeconómica de los municipios afectados por la ejecución de embalses. Eso supuso que las medidas puestas en marcha para compensar a los municipios afectados por Melonares pero que no iban a servirse de sus aguas -la mayoría tienen depósitos propios o su red de abastecimiento está conectada a otros embalses-, sirvieran de ejemplo para otros planes de compensación.
La negociación con los ayuntamientos de los municipios citados -ninguno de cuyos alcaldes, por cierto, repite en el cargo- no fue fácil ni estuvo exenta de tensiones a lo largo de los años. Al principio, se fijó un plan de actuaciones que suponía una inversión de unos seis millones de euros. Ese plan incluía una serie de medidas para mejorar las redes de abastecimiento y saneamiento de los municipios así como actuaciones para la adecuación de la ribera y crear bosques de galería y nuevos accesos a unas áreas que se querían potenciar como zonas de esparcimiento.
Ello suponía que en Castilblanco de los Arroyos se ejecutarían actuaciones por valor de 2,2 millones de euros, en Almadén de la Plata y El Pedroso, por 1,6 millones, en cada uno de ellos, y en Cazalla de la Sierra, el municipio menos afectado por las obras, la inversión se reducía 0,35 millones.
Sin embargo, los ayuntamientos reclamaron más. Y tras una ardua negociación se logró aumentar la partida de inversiones hasta alcanzar los 15,2 millones, más del doble de lo que estaba fijado gracias, explicó Juan Saura, a que se obtuvo la participación financiera del Ministerio de Medio Ambiente, de tal forma que éste financia una parte, 8 millones, y el resto, 7,6, la Confederación.
Con esta nueva cantidad, la distribución del presupuesto del plan de compensación a los municipios afectados por Melonares conforme a la afección que las obras tenían en cada municipio quedó como sigue: en Castilblanco se realizarían actuaciones por importe de cinco millones de euros; en Almadén por 4.5 millones; en El Pedroso, por 4 millones y en Cazalla, por 1,2.
En la actualidad el nivel de ejecución de las diversas actuaciones del plan de compensación está muy avanzado. Así, en Castilblanco, donde el plan incluía nuevas conducciones desde el embalse del Cala, del que se surte el municipio, y una nueva estación de tratamiento de agua potable, entre otras actuaciones, se han realizado obras por valor de 3,7 millones de euros, por lo que sólo resta por ejecutar obras valoradas en 1,3 millones.
En Cazalla, se han llevado a cabo actuaciones por aproximadamente la mitad de los 1,2 millones que tenía su presupuesto, dirigido fundamentalmente mejoras en el saneamiento y el acondicionamiento de los accesos al municipio.
Por lo que respecta a Almadén, donde se prevén proyectos de acondicionamiento de varias zonas del municipio, se han ejecutado o están en ejecución obras valoradas en 3,3 millones y en redacción proyectos por valor de 1,2 millones.
En el caso de El Pedroso, el proceso de selección de proyectos ha sido algo más complicado y ha retrasado la ejecución de las obras. Saura explicó que entre las obras que el municipio había reclamado para ejecutarlas conforme al plan de compensación había varias que la Confederación, que las financiaba con cargo a fondos europeos, no podía llevar a cabo ya que no hacían referencia a mejoras directas en el sistema de abastecimiento y saneamiento del agua.
La solución vino de la mano de un convenio con el consorcio de Aguas del Huesna, de tal forma que la Confederación financiaba algunas de las actuaciones que éste tenía que emprender para mejorar las redes de abastecimiento y saneamiento y, a cambio, esta entidad llevaba a cabo las obras solicitadas por El Pedroso. De esta forma, Aguas del Huesna financia la ejecución de un edificio en El Pedroso como futura aula de la naturaleza, obra que está pendiente de inicio, y la Confederación asumió la ampliación y mejora de la Estación de Tratamiento de aguas (Etap) de Villanueva del Río y Minas.
Así las cosas, la Confederación ha llevado a cabo obras en el Pedroso por valor de 1,6 millones, el Ministerio de Medio Ambiente tiene en licitación obras por valor de 2,8 millones de euros y quedan los 2,7 millones del museo del agua.Está previsto que las obras del plan de compensación terminen a finales de 2008.