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Un acreedor, al que debían 600.000 euros, solicitó el martes por la
noche la quiebra de la empresa en el juzgado de Lora del Río
Una pequeña empresa constructora, denominada Humito, solicitó el martes
por la noche la instancia de quiebra de la empresa transformadora de
corcho Sierracork en el juzgado de Lora del Río (Sevilla), según fuentes
de la empresa. Esta solicitud coincidió en el tiempo con el fin de las
negociaciones que seguían manteniendo la promotora inmobiliaria Somersen
con los accionistas y acreedores de la empresa de corcho para llegar a un
acuerdo de compra que, finalmente, no ha existido. El futuro no es otro
que la liquidación de la compañía.
La junta general de accionistas de Sierracork, celebrada ayer en
Villanueva del Río y Minas, no tuvo otra opción que conminar a los
administradores de la sociedad a que reduzcan al máximo los costes de
mantenimiento de la empresa a fin de que no se deteriore más su patrimonio
y colabore con las autoridades cuando intervengan judicialmente la
empresa. En el momento de instarse la quiebra, el déficit patrimonial de
Sierracork se situaba en unos 3,6 millones de euros.
Los principales acreedores de la empresa transformadora de corcho son El
Monte, con unos 6 millones de euros; Egmasa -también accionista-, con 3
millones; CajaSur, con 1,8 millones y Santander Central Hispano, La Caixa,
Humito y una cooperativa corchera, con 600.000 euros cada uno. En un nuevo
intento por dar una salida viable a la compañía de corcho, Somersen había
retomado las negociaciones con El Monte encaminadas a llegar un acuerdo
para refinanciar todo el pasivo de Sierracork . Cuando sólo faltaban menos
de 500.000 euros para cerrar la operación -que El Monte no estaba
dispuesto a satisfacer por el elevado riesgo que asumía-, Egmasa ofreció
cubrir esa diferencia aceptando nuevas garantías, según fuentes de la
negociación. Finalmente, ante la instancia de quiebra de Humito, el martes
por la noche Somersen decidió no cerrar el acuerdo para entrar en
Sierracork.
El futuro de la única instalación fabril de Villanueva del Río y Minas
pasa ahora por la liquidación de sus bienes y el pago a los acreedores de
sus deudas, una vez acepte el juez la instancia de quiebra. Es probable
que Sierracork, una vez libre de gravámenes, pase a manos de alguno de los
grupos fabricantes de corcho que se han interesado por ella estos meses
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