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27 febrero 2003

Diario de Sevilla

F.Seco

Sierra Cork tendrá que liquidarse al entrar en proceso de quiebra.

 
Un acreedor, al que debían 600.000 euros, solicitó el martes por la noche la quiebra de la empresa en el juzgado de Lora del Río

Una pequeña empresa constructora, denominada Humito, solicitó el martes por la noche la instancia de quiebra de la empresa transformadora de corcho Sierracork en el juzgado de Lora del Río (Sevilla), según fuentes de la empresa. Esta solicitud coincidió en el tiempo con el fin de las negociaciones que seguían manteniendo la promotora inmobiliaria Somersen con los accionistas y acreedores de la empresa de corcho para llegar a un acuerdo de compra que, finalmente, no ha existido. El futuro no es otro que la liquidación de la compañía.

La junta general de accionistas de Sierracork, celebrada ayer en Villanueva del Río y Minas, no tuvo otra opción que conminar a los administradores de la sociedad a que reduzcan al máximo los costes de mantenimiento de la empresa a fin de que no se deteriore más su patrimonio y colabore con las autoridades cuando intervengan judicialmente la empresa. En el momento de instarse la quiebra, el déficit patrimonial de Sierracork se situaba en unos 3,6 millones de euros.

Los principales acreedores de la empresa transformadora de corcho son El Monte, con unos 6 millones de euros; Egmasa -también accionista-, con 3 millones; CajaSur, con 1,8 millones y Santander Central Hispano, La Caixa, Humito y una cooperativa corchera, con 600.000 euros cada uno. En un nuevo intento por dar una salida viable a la compañía de corcho, Somersen había retomado las negociaciones con El Monte encaminadas a llegar un acuerdo para refinanciar todo el pasivo de Sierracork . Cuando sólo faltaban menos de 500.000 euros para cerrar la operación -que El Monte no estaba dispuesto a satisfacer por el elevado riesgo que asumía-, Egmasa ofreció cubrir esa diferencia aceptando nuevas garantías, según fuentes de la negociación. Finalmente, ante la instancia de quiebra de Humito, el martes por la noche Somersen decidió no cerrar el acuerdo para entrar en Sierracork.

El futuro de la única instalación fabril de Villanueva del Río y Minas pasa ahora por la liquidación de sus bienes y el pago a los acreedores de sus deudas, una vez acepte el juez la instancia de quiebra. Es probable que Sierracork, una vez libre de gravámenes, pase a manos de alguno de los grupos fabricantes de corcho que se han interesado por ella estos meses
 

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