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19 febrero 2003

Diario de Sevilla

F.Seco

Egmasa acusa a la anterior gestión de la crisis de Sierra Cork

La sociedad pública, accionista de la empresa de corcho, envía una amplia carta a los trabajadores explicando la situación y atribuye a la Sociedad de Desarrollo Local la responsabilidad de la crisis actual.

Las diferencias entre los principales accionistas de Sierracork parecen haber llegado a un punto sin retorno. La Empresa de Gestión Medio Ambiente (Egmasa), poseedora del 48 por ciento del capital de la empresa de corcho, remitió ayer una carta de seis folios a los más de sesenta trabajadores de la compañía en la que explica su actuación en Sierracork y en la que acusa abiertamente a la anterior gestión y a la Sociedad de Desarrollo Local de Villanueva del Río y Minas, que controla el 49 por ciento del capital, de la crisis actual que atraviesa la empresa.

La misiva está firmada por el secretario general de Egmasa, Javier Serrano, y en ella pide una reunión con los trabajadores para explicar la situación a la que se ha llegado "con un riesgo cierto de no poderse mantener la actividad industrial" motivada por "la nefasta gestión de los señores Miguel Hernández y Rogelio Fuentes"- anteriores copropietarios de Sierracork- y por la actitud de "deslealtad" de la Sociedad de Desarrollo Local, que preside el alcalde de Villanueva del Río y Minas, que "ha tergiversado la realidad" y aprovecha la situación existente "para otros fines e intereses totalmente ajenos a Sierracork".

Egmasa acusa a la Sociedad de Desarrollo Local de "interés desmedido por conseguir la renuncia a ejercer acciones judiciales" contra los ex gestores, y de "culpabilizar a Egmasa de la actual situación". En concreto la empresa pública acusa a Miguel Hernández y a Rogelio Fuentes -ex presidente y ex director comercial- de "importantes desviaciones en las cifras de inversión previstas, financiación irregular, el cobro de 570.961 euros fruto de contratos millonarios que ellos mismos firmaron a través de sociedades interpuestas".

Una auditoría encargada por Egmasa a Ernst & Young para las cuentas de 2001, detectaron "gastos no registrados contablemente que suponen el aumento de las pérdidas hasta el 292 por ciento -hasta 685.153 euros- de las calculadas por los administradores, que fueron de 234.394 euros", según se recoge en la carta.

En julio de 2002, los copropietarios y gestores deciden vender su 49 por ciento en Sierracork a la Sociedad de Desarrollo Local por un importe de 4,2 millones de euros, según "la comunicación que enviaron a Egmasa". A la vista de la mala gestión llevada a cabo por el anterior equipo gestor la empresa pública "ha emprendido acciones judiciales contra Hernández y Fuentes, en base a los datos y documentación existente en la contabilidad y archivos de Sierracork".

Por lo que respecta a la Sociedad de Desarrollo Local, Egmasa la acusa de entorpecer las acciones de la empresa pública encaminadas a que Sierracork saliera de la crisis. Además de no asumir sus compromisos en la última oferta de Somersen, también la involucra en no contribuir con otras operaciones que se han gestado. Aunque el tiempo se acaba, Egmasa, afirma en la carta, que está "trabajando en buscar una solución satisfactoria", pero no contará con la Sociedad de Desarrollo
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