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Unas
80 personas entre familiares y trabajadores de la empresa de
transformación de corcho Sierracork cortaron hoy desde las 10.00 horas la
A-431, que une las localidades de Cantillana y Lora del Río a la altura
del cruce de Villanueva del Río, donde se encuentra la factoría, para
reivindicar una salida para la empresa tras meses de negociaciones
infructuosas para su venta.
El corte de carretera se está produciendo de forma
intermitente, por lo que no se están generando grandes retenciones, y se
está desarrollando de forma "pacífica", según dijo a Europa Press uno de
los trabajadores, Galo Ramos.
La protesta ha provocado el "paro provisional" de la actividad en la
fábrica, centrada en la producción de tapones para botellas de vino,
además de arandelas y granulado de corcho, aunque los trabajadores
aseguran que es "recuperable", según dijo el portavoz de los trabajadores
José Enrique Moros.
Los 70 empleados de la factoría serrana llevan dos meses sin cobrar,
consideran que su situación es "crítica" y temen que finalmente se cierre
la fábrica y pierdan sus puestos de trabajo. Galo afirma que han decidido
movilizarse para "exigir a las administraciones que lleguen a un acuerdo
de una vez" y se venda la empresa "para asegurar nuestros puestos de
trabajo y los que se generan de forma indirecta".
La empresa es propiedad de Egmasa, la Sociedad de Desarrollo Local y el
Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas. Asimismo, aludió a la empresa
pública Egmasa al pedir que "primen los intereses de los trabajadores por
encima del de otras entidades públicas dependientes de la Junta de
Andalucía", dado que el último obstáculo para cerrar la negociación había
sido la venta de los terrenos anexos a la factoría.
Por su parte, Moros dijo que los empleados están "desesperados" ante la
situación de Sierracork al ver que "no se escuchan nuestras
reivindicaciones ni se encuentra una salida", y también expresó su temor a
que "desaparezca la fábrica". |