EXPLORACIÓN
ARQUEOLÓGICA
EN VILLANUEVA
DEL RÍO
Dejando Carmona a tus
espaldas continúas la ruta, en dirección norte, hacia Villanueva
del Río y Minas, en cuyas cercanías se encuentra el complejo
arqueológico de Munigua.
Lo
que hasta ahora podías considerar simple excursión se vuelve
aquí aventura de exploración. Para empezar, porque los 7 km. del
camino que conduce desde Villanueva al yacimiento son de arena y
tienes que ir preguntando a los lugareños para prevenir
extravíos; para seguir, porque no te queda más remedio que dejar
el coche en la base del cerro, calzarte botas o zapatillas de
deporte y enfrentar la pronunciada subida a este último; y, para
terminar, porque las ruinas no están señalizadas, lo cual te
obliga a "buscarte la vida" para conseguir ver algo o enterarte
de qué va la cosa.
Antes de la romanización, en la cima del cerro existía un
poblado ibérico. Munigua, como otras ciudades romanas, tenía una
muralla perimetral que defendía el promontorio; existen
indicios de que se construyó con prisas, quizá por el inminente
acoso de las tribus mauritanas en la Bética mediado el siglo II.
Ya en la mitad de la centuria anterior, cuando el espacio se
volvió insuficiente, sus habitantes levantaron nuevas casas en
la espaciosa hondonada al pie del monte; las típicas viviendas
con atrio, tan comunes en la arquitectura romana.
La erección del gran santuario
en la cumbre se inició en el siglo II. A la luz de los datos
actuales resulta difícil saber a qué divinidad estaba dedicado;
quizá a Hércules o a la diosa Fortuna, ambos muy
vinculados al culto religioso imperial. La construcción se
elevaba a mucha altura sobre la ciudad, por lo que puede
presumirse que atraía las miradas de curiosidad y de asombro de
los que se acercaban al lugar. Un recorrido escarpado por
rampas, terrazas y escalinatas conducía al visitante hasta el
atrio que contenía a la mansión divina. Delante de ella, en un
nivel más bajo, se halla un patio con un templo rodeado
de un pórtico, así como otra edificación más tardía. Desde el
mismo patio se accede también al foro, que consta de una
plaza porticada y varios edificios públicos, construidos
también en terraza, con muros de contención.
Como yacimiento arqueológico, Munigua
podría convertirse en uno de los más atractivos y visitados de
toda Andalucía, pero el deficiente nivel de excavación y la
ausencia de carretera de acceso alejan, respectivamente y por el
momento, tales expectativas.