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EL YACIMIENTO HULLERO
"MINAS DE LA REUNIÓN" DE VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS
Arranque y
Transporte.
Arranque.-
En el argot minero el término
"explotación" se utiliza para expresar las labores de arranque del
carbón de las capas. Vamos a describir someramente como se efectuaban
dichas labores en la Cuenca huyera de Minas de La Reunión. Diremos que
íntimamente ligadas a las labores de arranque propiamente dicho, del
Carbón de los frentes o tajos, están las labores de arrastre, o sea, la
retirada del carbón arrancado y la evacuación de este, y su transporte
hasta el enganche del pozo de extracción.
Al comienzo de la actividad en
este yacimiento allá por el 1742. el arranque se efectuaba con picos a
mano y azadas, ya que el carbón de estructura blanda permitía este
sistema de arranque. Una vez arrancado, era cargado en espuertas de
palma y transportado a hombros hasta el pozo de extracción, para
posteriormente, por medio de tornos, ser izado al exterior.
Como quiera que las distancias
desde el frente hasta el pozo eran relativamente pequeñas (20 o 25 m.),
este transporte o arrastre aunque penoso era el único utilizado.
El arranque con pico a mano fue
el único utilizado prácticamente hasta 1900, no solo en nuestra cuenca
sino en la mayoría de las huyeras europeas.
En nuestro nacimiento, es a
partir de 1909 cuando se empezaron a utilizar los martillos picadores
neumáticos. La introducción de este nuevo sistema se debió al ingeniero
jefe de las minas D. Alexander Tombelaine Lamaret, de origen francés que
lo había comprobado en visitas que realizó a varias huyeras europeas de
Francia y Bélgica.
Ni que decir tiene que el
aumento de producción que se consiguió con la implantación del nuevo
sistema fue del 112% sobre el el sistema de arranque con pico a mano. Si
espectacular fue el resultado en el arranque, mucho más fue en la
mecanización del arrastre o transporte a través de las galerías desde el
frente de extracción hasta, el embarcadero o enganche de los pozos de
extracción. Téngase en cuenta que ya por estas fechas las labores se
habían distanciado de los pozos y el arrastre con espuertas u otro
sistema similar era totalmente impracticable.
¿Porqué se utilizó en nuestra
cuenca como medio de energía en el interior el aire comprimido?
La respuesta es fácil. Nuestra
mina es de carácter grisutoso y no aconsejaba el uso de la electricidad,
por el riesgo de explosiones. Esto unido a las inconsistencia del
terreno para los anclajes de los conductores, fue la causa determinante
de la elección del aire comprimido como medio de energía en las labores
de arranque y transporte.
El uso de la energía eléctrica
se limitó a las galerías maestras bien ventiladas, cuadras de
caballería, salas de bombas etc., donde el peligro de explosiones no
existía.
Sistema de explotación.-
Prácticamente hasta 1920, el
método utilizado de explotación en nuestra cuenca fue el de "tajos en
dirección por hundimientos", a excepción del periodo 1816 - 1900 en
que la Compañía de Navegación del Guadalquivir utilizó en las minas de
San Fernando, el sistema de arranque denominado por "huecos y pilares".
El sistema de explotación por tajos en dirección por hundimiento como su
propio nombre lo dice, se efectuaba, sin introducir rellenos. Hasta le
fecha indicada (1920) este sistema era correcto ya que los avances de
las labores eran relativamente lentos, pero al establecerse métodos
nuevos de arranque y transporte mecanizados, se fue sustituyendo
paulatinamente por el sistema "explotación por relleno" que permitía
ampliar casi a 200 m. los tajos. Por este sistema la explotación era
mucho más segura que el método sin rellenos que como tenía que mantener
mucho espacio abierto, trastornaba el terreno colindante con el
consiguiente peligro de accidentes, teniendo en cuenta la proximidad de
las capas de carbón unas de otras.
El relleno de los tajos por el
nuevo sistema, utilizaba los mismo estériles que producían la
explotación y los materiales procedentes de las aperturas de las
galerías en piedra. El relleno hidráulico se utilizó solo en casos muy
especiales como cuando se explotó parte del macizo de protección ubicado
bajo el vaso del río Huéznar.
Para completar la idea de la
organización de labores en nuestra mina diremos que como en cualquier
explotación de carbón, en la Reunión, para su laboreo, el campo a
explotar se dividía en pisos, generalmente distanciados verticalmente de
40 a 50. A partir de cada uno, se trazaban galerías generales de
transportes que accedían a las capas de carbón. A partir de ellas se
construían planos inclinados siguiendo la línea de máxima pendiente de
las capas de carbón y se abrían otras galerías secundarias o de nivel.
El sistema de completaba con la apertura o trazados de pequeñas galerías
o cañones entre dos galerías de nivel o entrepisos. Así quedaban
preparados los macizos listos para su explotación o arranque. He de
indicar que este sistema de explotación llevado a cabo por M.Z.A. fue un
modelo de perfección digno de figurar en los tratados de Laboreo de
Minas.
Transporte.-
Para desarrollar el capitulo de
Transporte, hay que matizar este concepto. Aquí trataremos únicamente lo
que fue el transporte o arrastre en el interior de la mina. El carbón
una vez arrancado del frente o tajo, sufre una serie de manipulaciones,
hasta que es colocado en bocamina, o sea en el exterior para su
tratamiento (estrío, lavado, clasificación por tamaños, etc.). Una vez
realizadas estas operaciones, queda el carbón listo para la venta o
utilización. Por tanto una vez arrancado en el tajo, el carbón es
transportado hasta las galerías secundarias y cargado en vagonetas., Ya
hemos dicho que en la primera etapa de actividad de esta cuenca, el
carbón era arrastrado con espuertas hasta verter en vagonetas. Este
sistema funcionó hasta que se modificó y mecanizaron las labores de
interior en 1921. A partir de este fecha, el arrastre con espuertas fue
sustituido por un sistema de canaletas colgadas de la entibación y
movidas a brazo cuando los tramos hasta las vagonetas o coladeros era
relativamente cortos. Cuando ya las distancias eran mayores, y los
cañones tenían poca pendiente, se empezaron a utilizar los canales
oscilantes accionados por aire comprimido. Los motores que movían estos
canales oscilantes eran importados hasta el año 1936. A partir de esta
fecha fueron construidos íntegramente en los talleres de La Reunión.
Durante mi periodo como tornero mecánico en la Compañía, tuve la suerte
de trabajar en la construcción de dichos motores.
Este sistema de canales
oscilantes era utilizado naturalmente cuando la evacuación del carbón
era hacia un nivel inferior. Ahora bien, cuando el arrastre tenía que
efectuarse a través de planos inclinados, las vagonetas eran elevadas
por medio de winches accionados por aire comprimido. Al igual que los
motores de canales oscilantes, los winches fueron construidos a partir
de 1936 íntegramente en los talleres mecánicos de Minas de La Reunión.
Aprovecho estas líneas para
rendir un entrañable homenaje de cariño y respeto a todo el equipo que
componía la plantilla de personal de los Talleres de Minas de La Reunión
(150); la gran mayoría no están ya con nosotros y un cálido saludo a los
pocos que aún estamos aquí. Me sería imposible en esta líneas enumerar
el nombre de todos los que colaboramos durante el periodo 1938 - 1949,
pero no quiero dejar de citar a los jefes D. Mateo Mora San Miguel y D.
Aurelio Verdejo; al contramaestre D. Antonio Mallén, a mi amigo
Francisco Benítez Romero y en especial a mis maestros Rafael Recio
Molina y Juan Moro Ojeda. Este personal de los talleres, os lo aseguro,
además de un equipo era como una gran familia. En dichos talleres tuve
el privilegio de iniciarme a los 14 años en la profesión de tornero
mecánico primero, cursando los estudios en la Escuela de Oficios de la
Compañía y después de ejercer como tornero.
La labor que desempeñó el taller
de la Compañía de Minas de la Reunión fue vital para la supervivencia de
la explotación minera a partir de 1036. Al comenzar la guerra civil, los
suministros de material de todo tipo, que prácticamente eran todos de
importación, quedaron automáticamente suspendidos.
El problema surgió rápidamente
una vez agotadas las existencias del almacén y los stocks de las casas
suministradoras, La capacidad técnica y humana de todo el personal se
sobrepuso ante esta terrible dificultad, que ponía en peligro la
supervivencia de la actividad de la mina, haciendo frente a todo tipo de
problemas. Se consiguió fabricar como he dicho más arriba, motores de
canales oscilantes, winches, toda clase de útiles para el arranque
(punteros para los martillos, barrenas para perforadoras, vagonetas y
accesorios para la red de aire comprimido). Igualmente se fabricaron
bombas tanto centrífugas como de pistón, etc. En cuanto a las
instalaciones exteriores se fabricaron las piezas especiales para la
fábrica de aglomerados o briquetas. Para los lavaderos o talleres de
preparación se construyeron Cribas y clasificadores.
Para terminar este capítulo de
transporte diremos que en 1931, el arrastre de vagonetas por las galería
maestras y que era efectuado por caballerías (se llegaron a utilizar más
de un centenar para la tracción), fueron sustituidas por locomotoras
Deutz de gasoil. Dichas locomotoras funcionaron en las galería maestras
del piso 15 del Pozo nº 5 y en la maestra del piso 13 en el Pozo nº 7.
El arrastre con caballería quedó
relegado al transporte en galerías de segundo orden donde las
locomotoras no podía utilizarse.
A partir de 1928, toda la
producción de carbón obtenida en las explotaciones de la influencia del
pozo nº 7, se transportó una vez en la boca de dicho pozo, a través de
una galería perfectamente construida y revestida de obra de fábrica y
que discurría por interior en una distancia de 1450 m y al descubierto
en 200 metros, hasta llegar al lavadero general ubicado en el exterior
del pozo nº 5. Una vez el carbón en el exterior del pozo nº 7, formaban
trenes de vagonetas tiradas por locomotoras Deutz de gasoil, efectuando
el itinerario indicado. Este tramo de galería perfectamente conservada
sería muy interesante con vistas a un futuro turismo en las visitas al
complejo minero.
Sólo que da reseñar para
completar lo referente al transporte exterior, que existía entre los
pozo 4 y 5 una red de vías de ancho normal de RENFE, que coordinaban
perfectamente tanto la producción de carbón de la mina ya lavada y
clasificada por tamaños, como la carga en vagones de la producción de
briquetas, destinadas, al consumo de las locomotoras de RENFE.
Igualmente los estériles de los lavaderos y de la explotación en vagones
eran conducidos a la escombrera general. La superficie destinada a estas
operaciones era conocida como "apartadero". Desde este sitio y
una vez pesados los vagones en unas básculas instaladas a este fin, eran
conducidos e incorporados a la estación de ferrocarril de RENFE, para su
posterior transporte y distribución a la red ferroviaria.
No quisiera finalizar estas
líneas, sin hacer mención al transporte de personal a la mina y
servicios varios (talleres, oficinas, economato, etc.). Como quiera que
nuestra población fuera deficitaria en viviendas y servicios para el
personal, la empresa acogía empleados de poblaciones cercanas. El mayor
contingente era de Tocina; para ello implantó un tren de viajeros
exclusivo para este fin "El Minas". Para los obreros de Alcolea
del Río y Villanueva del Río, la empresa disponía de autobuses
exclusivamente para el transporte de obreros.
Con ello creo que he contribuido
un poco a satisfacer la curiosidad de muchos jóvenes ávidos de conocer
cosas de nuestro pueblo y a la vez de recordar a los mayores aquellos
años de intensa actividad de Minas de La Reunión.
Joaquín Nieves Fernández -
Programa de Feria año 2006.
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