VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS (Sevilla)
 
 HISTORIA

Introducción
Dic.Madoz
Orígenes
C.Navegación
Explosión 1904
Datos 1941
Datos 1971
Señalización Mecánica.
Sabías que..?
 
 
 
 





Jerónimo Pou Díaz

SEVILLA A TRAVÉS DE SUS PUEBLOS

1971

VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS

 Este populoso pueblo de 15.085 habitantes, se compone, en realidad de dos núcleos urbanos independientes: uno, Villanueva del Río, la matriz, y otro, secundario aunque mucho mayor por su complejo industrial y minero, Villanueva de las Minas.

El primero se encuentra situado en la orilla derecha del Guadalquivir y a 42 kilómetros de Sevilla, y el segundo a 46 kilómetros de la capital andaluza, y ambos, a dos o tres kilómetros, respectivamente de la carretera de Córdoba, vía Palma del Río.

Villanueva de las Minas es, además, estación del ferrocarril de Sevilla a Mérida, previa bifurcación en los Rosales.

Tiene una altura de 45 metros sobre el nivel del mar; una superficie de 15.499 hectáreas, y un total de 2.982 viviendas.

Alcornocalejo, Arenillas, Carbonal, Cerrado de Miura, Los Rosales, San Cayetano y Sardinero son sus entidades agregadas.

Villanueva del Río (primitivo núcleo urbano), como hemos indicado, parece reducirse, por algunos, a la antigua Naeva romana, en cuyas inmediaciones se han encontrado restos arquitectónicos. En él se halan lienzos de un palacio que, según la tradición, perteneció al Ducado de Alba, y el templo parroquial de Santiago, al parecer de estilo mudéjar, y en un estado lamentable de abandono, después de su asalto por los rojos, en 1.936.

Este pueblo, reducido en la actualidad a solo 2.000 habitantes, cedió su privilegio y jurisdicción a Villanueva de las Minas, que hoy ostenta la municipalidad, y en el cual se explotan las célebres minas de hulla de La Reunión.

Según datos, que debemos a la gentileza de Don Conrado Arquer Prendes-Pando, Ingeniero Director de aquéllas, el origen de las mismas se remonta a Felipe III, en cuyo reinado se explotaban los filones carboníferos, que afloraban a la superficie, para llevarlos a Sevilla en barcazas por el Guadalquivir; años más tarde, pertenecieron al Obispado Hispalense; luego a la Real Maestranza; y desde mediados del siglo XIX a la Compañía de Ferrocarriles M.Z.A., que las utilizaba para el abastecimiento de sus locomotoras. En 1946 pasaron al Estado, que desde entonces las explota.

Aunque en el año 1936, época de mayor esplendor, llegó a tener cerca de 3.000 obreros, en la actualidad, con un rendimiento aproximado a las 150.000 toneladas, su plantilla habitual es de 950 solamente.

El pueblo, que consta de las barriadas del Capitán Cortés, Las Calderonas, El Progreso, San Fernando, Las Cabrerizas y Casa Nuevas, carece de interés artístico, ya que aquéllas han ido surgiendo paralelamente a los nuevos filones en explotación, y sin plan urbanístico preconcebido.

Tiene, sin embargo, cuatro cines; 31 escuelas, para ambos sexos; una de Artes y Oficios; Colegio Libre Adoptado; otro de Hermanos Maristas y un convento de Hermanitas de los Pobres. Cinco médicos asisten a la población.

Dispone, asimismo, de magníficos bares; tres casinos (Círculo Recreativo, Casino de la Amistad y Círculo Obrero); iglesia de San Fernando, y Caja de Ahorros. A él pertenece, igualmente, la Fábrica de Cementos Guadalquivir, empresa modelo.

En su término pastan las ganaderías de reses bravas de Don Isaías y Don Tulio Vázquez.

Celebra sus Ferias del 15 al 18 de mayo, y en este mes tiene lugar una típica romería a la ermita de Santa Bárbara, patrona de la localidad.