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Jerónimo Pou Díaz
SEVILLA A TRAVÉS DE SUS PUEBLOS
1971
VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS
Este populoso pueblo de 15.085
habitantes, se compone, en realidad de dos núcleos urbanos
independientes: uno, Villanueva del Río, la matriz, y otro, secundario
aunque mucho mayor por su complejo industrial y minero, Villanueva de
las Minas.
El primero se encuentra situado
en la orilla derecha del Guadalquivir y a 42 kilómetros de Sevilla, y el
segundo a 46 kilómetros de la capital andaluza, y ambos, a dos o tres
kilómetros, respectivamente de la carretera de Córdoba, vía Palma del
Río.
Villanueva de las Minas es,
además, estación del ferrocarril de Sevilla a Mérida, previa bifurcación
en los Rosales.
Tiene una altura de 45 metros
sobre el nivel del mar; una superficie de 15.499 hectáreas, y un total
de 2.982 viviendas.
Alcornocalejo, Arenillas,
Carbonal, Cerrado de Miura, Los Rosales, San Cayetano y Sardinero son
sus entidades agregadas.
Villanueva del Río (primitivo
núcleo urbano), como hemos indicado, parece reducirse, por algunos, a la
antigua Naeva romana, en cuyas inmediaciones se han encontrado restos
arquitectónicos. En él se halan lienzos de un palacio que, según la
tradición, perteneció al Ducado de Alba, y el templo parroquial de
Santiago, al parecer de estilo mudéjar, y en un estado lamentable de
abandono, después de su asalto por los rojos, en 1.936.
Este pueblo, reducido en la
actualidad a solo 2.000 habitantes, cedió su privilegio y jurisdicción a
Villanueva de las Minas, que hoy ostenta la municipalidad, y en el cual
se explotan las célebres minas de hulla de La Reunión.
Según datos, que debemos a la
gentileza de Don Conrado Arquer Prendes-Pando, Ingeniero Director de
aquéllas, el origen de las mismas se remonta a Felipe III, en cuyo
reinado se explotaban los filones carboníferos, que afloraban a la
superficie, para llevarlos a Sevilla en barcazas por el Guadalquivir;
años más tarde, pertenecieron al Obispado Hispalense; luego a la Real
Maestranza; y desde mediados del siglo XIX a la Compañía de
Ferrocarriles M.Z.A., que las utilizaba para el abastecimiento de sus
locomotoras. En 1946 pasaron al Estado, que desde entonces las explota.
Aunque en el año 1936, época de
mayor esplendor, llegó a tener cerca de 3.000 obreros, en la actualidad,
con un rendimiento aproximado a las 150.000 toneladas, su plantilla
habitual es de 950 solamente.
El pueblo, que consta de las
barriadas del Capitán Cortés, Las Calderonas, El Progreso, San Fernando,
Las Cabrerizas y Casa Nuevas, carece de interés artístico, ya que
aquéllas han ido surgiendo paralelamente a los nuevos filones en
explotación, y sin plan urbanístico preconcebido.
Tiene, sin embargo, cuatro
cines; 31 escuelas, para ambos sexos; una de Artes y Oficios; Colegio
Libre Adoptado; otro de Hermanos Maristas y un convento de Hermanitas de
los Pobres. Cinco médicos asisten a la población.
Dispone, asimismo, de
magníficos bares; tres casinos (Círculo Recreativo, Casino de la Amistad
y Círculo Obrero); iglesia de San Fernando, y Caja de Ahorros. A él
pertenece, igualmente, la Fábrica de Cementos Guadalquivir, empresa
modelo.
En su término pastan las
ganaderías de reses bravas de Don Isaías y Don Tulio Vázquez.
Celebra sus Ferias del 15 al 18
de mayo, y en este mes tiene lugar una típica romería a la ermita de
Santa Bárbara, patrona de la localidad. |